VISITA CON IMÁGENES AL CONVENTO DE LA HOZ
MÁS FOTOS DEL VALLE DE TABLADILLO
Es buen momento para aprovechar estas imágenes del Valle de Tabladillo que nos mandó Francis de Cabezuela. Es de la zona del barrio, sitio lleno de nogales centenarios, regueros de agua, huertas llenas de sus famosas ciruelas claudias y las ruinas de la ermita de San Cristobal, bello rincón.

RETO PARA ASTRÁGALO
RETO DESDE EL BLOG ASTRÁGALO
Paco Torralba, desde su blog Astrágalo, nos manda esta imagen de nuestra comarca "retándonos un poco". ¿Sabéis alguno a que pueblo pertenece? Yo creo que es ese que creo, pero ¡desde esas alturas! Es mala leche lo de este Paco Torralba. Seguro que si en vez de esta imagen pone la de la entrada al bar del pueblo lo sabríamos todos, en fin, si alguien lo conoce... ya sabe y si me mandáis una de románico para proponerle a él otro reto, mejor que mejor.
UN PUEBLO CON SUS HISTORIAS, CUEVAS DE PROVANCO
Cuevas de Provanco.
Por aquellos tiempos la vida discurría tranquila en el valle, que se sentía seguro a la sombra del castillo que se alzaba en la cumbre del cerro.
El rey moro que lo habitaba se había casado con una cristiana y del matrimonio nació una preciosa hija a la que pusieron el nombre de Penta.
Esta, al crecer, se convirtió en una muchacha bellísima y de todas partes acudían nobles y príncipes pidiendo su mano. El rey apremiaba a Penta para que eligiese marido entre aquellos pretendientes pero la muchacha, a quien su madre había enseñado las verdades de la religión cristiana y la historia de los ermitaños que se retiraban de la vida mundana en busca de perfección, solo aspiraba a recluirse en una cueva solitaria y rechazaba todas las proposiciones.
Enfurecido, el rey accedió finalmente a los deseos de su hija y autorizó su retiro pero prohibió que se la diera de comer, esperando que el hambre venciera su obcecación y su resistencia al matrimonio, pero allí se manifestó la bondad del Señor y durante muchos años las palomas del valle se encargaron de alimentar a Penta con los granos de trigo y frutos que transportaban con sus picos. Penta vivió santamente y el castillo del rey moro, cuando este murió quedó vacío y sus torres, vencidas por el tiempo,se vinieron abajo. De eso hace ya muchos años, pero en la cueva que hay en la ladera del monte "la Cueva de Santa Penta", y en los desmoronados muros que todavía pueden verse en lo mas alto del cerro que domina el pueblo, permanece su recuerdo.
Vistas del valle, al fondo, desparramadas las casas como si se hubieran caído del alto del cerro, Cuevas de Provanco, por este valle posiblemente llegaron desde el norte los cristianos a reconquistar estas tierras.
Sus calles empinadas, sus tejados empiezan donde otros terminan, las higueras están fáciles de recoger, el fruto de sus copas está a ras de suelo.
Restos del castillo, apenas un lienzo, dan testimonio de esa plaza fuerte. Estas construcciones como otras muchas desaparecieron por ser canteras fáciles para nuevas obras.CARTAS DESDE LA CIUDAD
Querida familia y amigos,
a la presente de esta deseo os encontréis bien, nosotros bien, gracias a Dios. Hace ya tres largos meses que abandonamos el pueblo para venirnos a la ciudad dejando el pueblo vacío. Vacío digo aunque nuestros corazones se quedaron allí. A veces me veo con Antonio, es el único momento feliz que tenemos recordando nuestro pueblo en esta gran ciudad. Los niños se habituaron bien, ya sabéis lo que son los críos. La Ramona encontró trabajo asistiendo en una casa de postín pero que se les ve el plumero, trabaja mucho y solo la veo de noche y destrozada por tanto trabajo nada correspondido. Yo aun sigo buscándolo, las cosas están difíciles, dicen que no tengo experiencia, ¡cuanto echo de menos mi pueblo! Lo que daría por ver amanecer sobre mis tierras agarrado al arado con mi Lucero y Siete Monedas, arrancando el jugo de esa tierra que a veces nos recompensa nuestras fatigas y otras nos deja con hambre pero se la perdona por ser nuestra madre, esa que nos acogerá a todos por igual en nuestra muerte.
A veces me pregunto que habrá sido de ellos, esos compañeros de fatigas. Los malvendí pero claro los viajes constaban y esta nueva vida se hace cara.... Esto no es vivir, pero en el pueblo era morir. ¿La ciudad? Hoy tampoco vi amanecer, tampoco vi atardecer ayer, no oigo pajaros cantando a mi paso, tampoco huelo las fragancias de las flores de esta primavera, tampoco piso esa hierba fresca de la mañana, el viento no me alienta, la lluvia no refresca mi cara, de noche no veo la oscuridad, tampoco las estrellas, ni la la luna. ¡Me siento tan solo y rodeado de tanta gente! Dios mio ¿este es mi futuro?
Se despide de todos vosotros, este que os añora y os quiere,
Juan
BOLETUS EDULIS
LA SETA DE CARDO
La reina del monte, la más codiciada, humilde entre piedras praderas y cardos, esencia del mar de Tetis, señora en la cocina, agradecida en el plato, espléndida en el paladar.
SETAS A NUESTRO ESTILO
Después de limpias las setas, sin que en ello tenga que intervenir el agua, eso se consigue a la hora de la recogida siendo meticulosos antes de echarla a la cesta, se doran unos ajos junto con unas puntas de jamón en taquitos pequeños, se agregan las setas con una pizca de cayena o guindilla, sal a gusto y a disfrutar. Si quieres alargar un poco el plato añades unos huevos en revuelto al final.
CAZADORES RECOLECTORES
¿Estas nos la comemos?EL JUEGO DE PELOTA ES DE CABALLEROS Y AMIGOS
Así decía en lo alto de un juego de pelota que no recuerdo donde estaba. ¿Quien, en su pueblo, no tenía una pared donde dar cuatro pelotazos? Con esas pelotas, primero casi de trapo, que poco a poco, según crecíamos, se fueron haciendo más y más duras para que chiscaran, demostrando así el valor de darlas con la mano aunque nos doliera. Teníamos dos juegos, uno el hacer las pelotas y otro probarlas !!Esta si que chisca!! Pero no salía nada, la deshacíamos y más goma, de guantes o de cámaras de bici, el hilo se lo quitábamos bien a la madre o a la abuela, el forro..... ¡Jo, era lo más difícil! Que si matas a un gato, que si lo desuellas, que si lo curtes, que si te lo comes con los amigos..... un arte, si, un arte el decir que era liebre y que no lo notaran. En el pueblo había algún espabilao que siempre te ganaba, que cabrón, se ponía delante y a esperar tu fallo, una dejada y ahí te mataba todas. Vinieron las palas y el que no la compraba se la hacia, eso si, hasta dar con la madera adecuada cuantas se romperían, les siguieron las raquetas de tenis pero a falta de pista de tenis se inventó el frontenis. Ahí se vieron ya algunas chicas, pero antes, con pelota a mano, yo ni vi, ni tengo noticias, de mujeres jugando ¿Por que será? En otros deportes si pero en este.....
La noche del día de ser tallados, los quintos de ese reemplazo dejarían constancia con su nombre pintado en lo más alto del frontón, demostrando así su paso de adolescente a hombre, en ese lugar donde tantos ratos se pasaban desafiando a los amigos por ser el ganador, como esperando ese día que subiéndote en lo alto de esa escalera pierdes el miedo ya y pintando tu nombre con esa emoción de estar junto con otras quintadas de años pasados que hicieron lo mismo que tu estas haciendo hoy, dejando atrás eso que no volverá, tu adolescencia.
Frontón de Navares de Ayuso con su cruz en mitad de su plaza
Este es el de Villaseca aprovechando es hastial del Ayuntamiento
El de Navares de las Cuevas tiene historia, una antigua pared del palacete del siglo XVII de los Revilla hace de juego de pelota
Donde no hay se inventa , está en Arahuetes
Este es el de Torrecilla del Pinar, perfectamente integrado en su iglesia buena afición en este pueblo
Fuentepiñel, mucho barro y poca miel, dicen por allí. ¿Que fue primero, el juego de pelota o las bodegas? Esto es tenerlo a mano todo

















