VISITA CON IMÁGENES AL CONVENTO DE LA HOZ

Vista de la fachada principal. ¿Quien se imagina el espectáculo que sería en sus mejores momentos? Estos tiempos que vivimos, por desgracia, son su total decadencia, antes, en mis primeras visitas, eran unas bellas ruinas, ahora son desalentadoras y llenas de amargura.

Desde el exterior, todavía vemos las ventanas de las salas donde se alojarían, en sus visitas, Isabel I de Castilla (la Católica) y demás reyes y nobles que por aquí pasaron. Eran sus momentos de esplendor. ¡Lo que cambia la historia, eh!

Apenas un hilo de muro para estar en pie, a su lado la naturaleza emerge vigorosa de sus ruinas y es que las construcciones del hombre, al igual que éste, son efímeras, la naturaleza se transforma.

Entramos en su interior, a duras penas una maraña de nuevos colonizadores nos dejan pasar y es que este lugar se lo arrebataron hace siglos y ellos eran los antiguos propietarios.

Los lienzos del convento, aun en pie, resisten los envites de los despredimientos de rocas fundiéndose en un paisaje desolador.

Entramos en las salas nobles de tan notable lugar allá por los siglos XII al XVII. Después vendría la desamortización de Mendizabal trayendo consigo caos, desamparo y desidia para muchos de estos edificios.

Árboles, rocas, maleza y ruinas se disputan esta península de las Hoces del Duratón, ¿apostamos quien tomara posesión?

A estos arcos de medio punto les llego el momento de su inhumación, Q.E.P.D. Otras generaciones vendrán y los rescatarán del olvido y la ignorancia de ésta.

Quien mirara por estos ventanales en siglos pasados admiraría este lugar, pero no se puede retar a la naturaleza.

Sentado sobre los ventanales de este lugar te invade "Eso", que se siente, pero que no se puede explicar.

Y es que, admirando este paisaje, ¿quien no se abandona al susurro del Duratón a su paso?

La naturaleza se abre paso sin que le ofrezcan nada, hasta una roca desnuda es buena para crecer allí y ofrecernos sin nada a cambio una bella imagen.

La naturaleza y el tiempo a cada cual le pone en su lugar tarde o temprano, éste está de acuerdo ¿y vosotros?

MÁS FOTOS DEL VALLE DE TABLADILLO

Es buen momento para aprovechar estas imágenes del Valle de Tabladillo que nos mandó Francis de Cabezuela. Es de la zona del barrio, sitio lleno de nogales centenarios, regueros de agua, huertas llenas de sus famosas ciruelas claudias y las ruinas de la ermita de San Cristobal, bello rincón.



RETO PARA ASTRÁGALO

Las imágenes pertenecen a mi comarca, en Segovia, mi zona de influencia es Cantalejo y sus alrededores en un radio de 30 km., pero más bien me dirijo al norte. ¿Quien pone nombre a estas imágenes? Si quieres, Paco Torralba, sabrás como enfocar este juego veraniego.




RETO DESDE EL BLOG ASTRÁGALO

Paco Torralba, desde su blog Astrágalo, nos manda esta imagen de nuestra comarca "retándonos un poco". ¿Sabéis alguno a que pueblo pertenece? Yo creo que es ese que creo, pero ¡desde esas alturas! Es mala leche lo de este Paco Torralba. Seguro que si en vez de esta imagen pone la de la entrada al bar del pueblo lo sabríamos todos, en fin, si alguien lo conoce... ya sabe y si me mandáis una de románico para proponerle a él otro reto, mejor que mejor.



UN PUEBLO CON SUS HISTORIAS, CUEVAS DE PROVANCO

Cuevas de Provanco.

Por aquellos tiempos la vida discurría tranquila en el valle, que se sentía seguro a la sombra del castillo que se alzaba en la cumbre del cerro.
El rey moro que lo habitaba se había casado con una cristiana y del matrimonio nació una preciosa hija a la que pusieron el nombre de Penta.
Esta, al crecer, se convirtió en una muchacha bellísima y de todas partes acudían nobles y príncipes pidiendo su mano. El rey apremiaba a Penta para que eligiese marido entre aquellos pretendientes pero la muchacha, a quien su madre había enseñado las verdades de la religión cristiana y la historia de los ermitaños que se retiraban de la vida mundana en busca de perfección, solo aspiraba a recluirse en una cueva solitaria y rechazaba todas las proposiciones.
Enfurecido, el rey accedió finalmente a los deseos de su hija y autorizó su retiro pero prohibió que se la diera de comer, esperando que el hambre venciera su obcecación y su resistencia al matrimonio, pero allí se manifestó la bondad del Señor y durante muchos años las palomas del valle se encargaron de alimentar a Penta con los granos de trigo y frutos que transportaban con sus picos. Penta vivió santamente y el castillo del rey moro, cuando este murió quedó vacío y sus torres, vencidas por el tiempo,se vinieron abajo. De eso hace ya muchos años, pero en la cueva que hay en la ladera del monte "la Cueva de Santa Penta", y en los desmoronados muros que todavía pueden verse en lo mas alto del cerro que domina el pueblo, permanece su recuerdo.


Vistas del valle, al fondo, desparramadas las casas como si se hubieran caído del alto del cerro, Cuevas de Provanco, por este valle posiblemente llegaron desde el norte los cristianos a reconquistar estas tierras.

Sus calles empinadas, sus tejados empiezan donde otros terminan, las higueras están fáciles de recoger, el fruto de sus copas está a ras de suelo.

Ábside de su iglesia románica, curiosas sus ventanas.

Subiendo a la bodega donde un trago fresco recompondrá un poco el aliento de la subida.

Restos del castillo, apenas un lienzo, dan testimonio de esa plaza fuerte. Estas construcciones como otras muchas desaparecieron por ser canteras fáciles para nuevas obras.


CARTAS DESDE LA CIUDAD

Querida familia y amigos,
a la presente de esta deseo os encontréis bien, nosotros bien, gracias a Dios. Hace ya tres largos meses que abandonamos el pueblo para venirnos a la ciudad dejando el pueblo vacío. Vacío digo aunque nuestros corazones se quedaron allí. A veces me veo con Antonio, es el único momento feliz que tenemos recordando nuestro pueblo en esta gran ciudad. Los niños se habituaron bien, ya sabéis lo que son los críos. La Ramona encontró trabajo asistiendo en una casa de postín pero que se les ve el plumero, trabaja mucho y solo la veo de noche y destrozada por tanto trabajo nada correspondido. Yo aun sigo buscándolo, las cosas están difíciles, dicen que no tengo experiencia, ¡cuanto echo de menos mi pueblo! Lo que daría por ver amanecer sobre mis tierras agarrado al arado con mi Lucero y Siete Monedas, arrancando el jugo de esa tierra que a veces nos recompensa nuestras fatigas y otras nos deja con hambre pero se la perdona por ser nuestra madre, esa que nos acogerá a todos por igual en nuestra muerte.
A veces me pregunto que habrá sido de ellos, esos compañeros de fatigas. Los malvendí pero claro los viajes constaban y esta nueva vida se hace cara.... Esto no es vivir, pero en el pueblo era morir. ¿La ciudad? Hoy tampoco vi amanecer, tampoco vi atardecer ayer, no oigo pajaros cantando a mi paso, tampoco huelo las fragancias de las flores de esta primavera, tampoco piso esa hierba fresca de la mañana, el viento no me alienta, la lluvia no refresca mi cara, de noche no veo la oscuridad, tampoco las estrellas, ni la la luna. ¡Me siento tan solo y rodeado de tanta gente! Dios mio ¿este es mi futuro?
Se despide de todos vosotros, este que os añora y os quiere,

Juan








BOLETUS EDULIS

El señor de los pinares, arrogante, poderoso, vanidoso de adulto y con un poco de chulería, impresiona su porte entre los barrujos al encontrarle. Sitios húmedos lo acogen donde los pinos, tan densos, apenas dejan que un rayo de sol de primavera u otoño quebrante su frescura.

LA SETA DE CARDO

La reina del monte, la más codiciada, humilde entre piedras praderas y cardos, esencia del mar de Tetis, señora en la cocina, agradecida en el plato, espléndida en el paladar.

SETAS A NUESTRO ESTILO

Después de limpias las setas, sin que en ello tenga que intervenir el agua, eso se consigue a la hora de la recogida siendo meticulosos antes de echarla a la cesta, se doran unos ajos junto con unas puntas de jamón en taquitos pequeños, se agregan las setas con una pizca de cayena o guindilla, sal a gusto y a disfrutar. Si quieres alargar un poco el plato añades unos huevos en revuelto al final.


Seta de cardo ( pleurotus Eringii ).

Tierras de la Pedriza, antiguos ostreros del mar de Tetis.

Ingredientes.

CAZADORES RECOLECTORES


¿Que por qué este titulo? ¿Del Neolítico? ¿Pero qué tiene que ver con la comarca?....... Hablando con algún arqueólogo que otro, me decía que el mundo tiene una edad de unos meses, el hombre desde su existencia varias semanas, el Neolítico..... ayer.... y es que ayer y antes de ayer aun se ven personas de nuestra zona por el campo recolectando no de lo cultivado, que aun es pronto, sino de lo que sale por el campo y tiene a bien ofrecérnoslo, claro, a nosotros y a los demás animales, setas de cardo, champiñones, cardillos, cerrajas, berros, caracoles. Y es muy curioso lo que se come del campo, de todo o casi todo, y eso nos lo comemos a sabiendas de que es bueno y no nos hará daño. Pero claro, a nosotros nos lo dijeron nuestros padres y a nuestros padres los suyos y así hasta que algún lejano muy lejano pariente nuestro, allá por el paleolítico, tuvo que decidir por sí mismo.... ¿esa seta se comerá? ¿y esa otra? ¿pero si es casi igual? ¿pero....? ¿y esa planta? ¿Qué instinto perdimos por nuestro camino hasta hoy, que ya no es fácil que las distinguiéramos como cualquier animal en el presente? Sin embargo, seguimos teniendo hábitos del neolítico en las zonas rurales, no por necesidad, sino por instintos innatos de cazadores y recolectores.


¿Estas nos la comemos?

¿Estamos aun preparados para sobrevivir por nuestros medios?

¿Champiñón o amanita?

¿Qué se llevarían al estomago en este monte? seguro que abunda

EL JUEGO DE PELOTA ES DE CABALLEROS Y AMIGOS

Así decía en lo alto de un juego de pelota que no recuerdo donde estaba. ¿Quien, en su pueblo, no tenía una pared donde dar cuatro pelotazos? Con esas pelotas, primero casi de trapo, que poco a poco, según crecíamos, se fueron haciendo más y más duras para que chiscaran, demostrando así el valor de darlas con la mano aunque nos doliera. Teníamos dos juegos, uno el hacer las pelotas y otro probarlas !!Esta si que chisca!! Pero no salía nada, la deshacíamos y más goma, de guantes o de cámaras de bici, el hilo se lo quitábamos bien a la madre o a la abuela, el forro..... ¡Jo, era lo más difícil! Que si matas a un gato, que si lo desuellas, que si lo curtes, que si te lo comes con los amigos..... un arte, si, un arte el decir que era liebre y que no lo notaran. En el pueblo había algún espabilao que siempre te ganaba, que cabrón, se ponía delante y a esperar tu fallo, una dejada y ahí te mataba todas. Vinieron las palas y el que no la compraba se la hacia, eso si, hasta dar con la madera adecuada cuantas se romperían, les siguieron las raquetas de tenis pero a falta de pista de tenis se inventó el frontenis. Ahí se vieron ya algunas chicas, pero antes, con pelota a mano, yo ni vi, ni tengo noticias, de mujeres jugando ¿Por que será? En otros deportes si pero en este.....
La noche del día de ser tallados, los quintos de ese reemplazo dejarían constancia con su nombre pintado en lo más alto del frontón, demostrando así su paso de adolescente a hombre, en ese lugar donde tantos ratos se pasaban desafiando a los amigos por ser el ganador, como esperando ese día que subiéndote en lo alto de esa escalera pierdes el miedo ya y pintando tu nombre con esa emoción de estar junto con otras quintadas de años pasados que hicieron lo mismo que tu estas haciendo hoy, dejando atrás eso que no volverá, tu adolescencia.

Frontón de Navares de Ayuso con su cruz en mitad de su plaza

Este es el de Villaseca aprovechando es hastial del Ayuntamiento

El de Navares de las Cuevas tiene historia, una antigua pared del palacete del siglo XVII de los Revilla hace de juego de pelota

Donde no hay se inventa , está en Arahuetes

Este es el de Torrecilla del Pinar, perfectamente integrado en su iglesia buena afición en este pueblo

Fuentepiñel, mucho barro y poca miel, dicen por allí. ¿Que fue primero, el juego de pelota o las bodegas? Esto es tenerlo a mano todo

Triquete, que se dice por aquí a los de dos estribos, está en Duratón. Este por su parte de atras tiene contrafuertes, donde no, se jugaba por ambos lados