Conoce tu comarca

Historias, leyendas y paseos por lugares de la provincia de Segovia.


La piedra nos cuenta historias de un pasado, solamente debemos interpretarlas, ¡y digo solamente!, harto difícil en la actualidad ponerse en la mente de los ejecutores de ya hace unos cuantos siglos.

Inédito para mí, y creo que para muchos otros, este conjunto de cueva y altar de la prehistoria segoviana, es aventurado decir esto de altar, sobre todo a un lego como yo, pero existen cosas que no tienen mas funcionalidad que lo espiritual.


Muchos testimonios del pasado aún sin descubrir, otros ya descubiertos, aunque no descifrados, poco a poco recomponen nuestra prehistoria ¿o, debería decir historia?, puesto que son signos grabados en la roca y fundidos con el tiempo e intencionadamente a no, nos hicieron llegar, sus ritos, sus creencias, su mentalidad, su historia, resumiendo, su vida, dura o no, no lo se, pero si creo estar acertado con estas palabras, buscarían un rincón en este planeta donde vivir o sobrevivir, inmortalizar sus genes y trasmitir sus conocimientos a nuevas generaciones. Solo los más fuertes llegaron a nuestros días, el proceso de selección natural de la especie es cruel, la naturaleza nos lo impone y nos lo dicta, aún estamos en ese proceso de selección y no acabará hasta no extinguirse totalmente esta especie de ser humano para ser aún más inhumanos, y es que en ese momento de la prehistoria el ser humano luchaba contra el medio que les rodeaba, en los siglos más recientes el medio "está dominado" por lo que luchamos entre nosotros, sigue vigente aún la supervivencia del individuo y el proceso de selección.

                                                             
                                                       


El altar en mi humilde opinión, o fue delimitado quitando parte de la roca de ese lado izquierdo que vemos en la imagen o fue el espacio preparado para depositar un sacrificio. Está formado el conjunto por pequeñas cazoletas, ramales de regerillos comunicándolas entre ellas y una pileta situada en la parte más baja, pues todo ello tiene una pequeña depresión. En la pared vertical contigua están escavadas unas pequeñas hornacinas,
Fueron los primeros templos.
¿Altar de culto a la naturaleza? ¿A dioses? ¿Ritos iniciáticos? ¿Altar de sacrificios? Pues no se, pero en mi humilde opinión, las religiones comenzaron en lugares como este, y como punto en común de todas, el miedo, en un principio a los fenómenos naturales, inexplicables para ellos, tanto poder, vientos, tormentas de rayos y truenos, lluvias torrenciales, y de vez en cuando sus dioses más benignos cubrían de blanco la tierra propiciándoles las huellas de su caza, su alimento. Eran niños comenzando la experiencia de la vida, a cada paso que daban una experiencia nueva, un peligro, un miedo, cada noche una incógnita, ¿volvería a salir el sol? Cada tormenta un terror, como no ofrecer sacrificios para aplacar sus iras y en otras ocasiones ofrendas en agradecimiento por una buena caza, una buena recolección, un buen hogar donde cobijarse.
Heredamos de nuestros antepasados esos miedos y eso conlleva las religiones, muy a pesar mio. La ciencia de nuestros tiempos tiene muchas explicaciones a esos fenómenos pero aún tiene asignaturas pendientes, la muerte es una de ellas, tal vez por eso, las religiones continúan.
Si se me permite, estos curas chamanes, brujos del pasado, trabajaron más que los de la actualidad en este primer templo, pero joder con esas tonterías como se lo montaron con el paso de algún milenio y es que el ser humano es un tanto rarito en la actualidad ¿tiene la necesidad de creer en algo? ¿o somos gilipollas? o... ¿realmente  hay un dios? o...¿más miedo que dios talento?





Interiores de cueva donde el hábitat continuó hasta nuestros días, los testimonios de sus grabados y usos (posibles pesebres para ganado) así me lo hacen interpretar, no sin cierta fragilidad a mis opiniones,



Este grabado ¿un culto a la fertilidad?
       


CONTINUO CON OTRO LUGAR ,OTRA CUEVA DISTANTE UNOS KILÓMETROS

Creo que los grabados son contemporáneos a los de la cueva anterior pero no me equivocaré diciendo que estas cuevas fueron mágicas o impregnaban algo especial a esos primeros moradores de nuestra comarca para elegirlas entre otras muchas y continuaron siéndolo hasta casi nuestros días sobre todo como morada para peregrinos y ermitaños.



     
También era frecuente grafitear las portadas de los templos románicos,¡vamos, que como en la prehistoria!

                                                         

CAMBIAN LOS LIENZOS
Pero seguimos grafiteando, expresando furtivamente nuestros desencantos o nuestras vanidades, pero dejando nuestra impronta, como desde siempre, es cultura para el futuro, ahora debo decir que para muchos no está muy bien visto.


Esto es la expresión de la adolescencia, curioso ¿no? Más o menos como los adolescentes del mundo romano a lo que llamaron culto a Priapo. Las cosas tampoco han cambiado tanto,¡digo yo!




Y estos¿serian también grafitis?


JOER, ESTOY ECHANDO POR TIERRA TODA LA INTELECTUALIDAD, MEJOR ME CAYO.
HALA, BUENAS NOCHES.


Llegaron con las primeras tormentas de primavera, se fueron con las últimas del verano, esas pequeñas viajeras siempre vestidas de fiesta con su ajustado frac, esas juguetonas del viento, incansables alfareras hogareñas, de suaves trinos al amanecer.
Hace unos días tuvieron su última fiesta antes de partir, las vi reunidas, tomando los primeros rayos del sol, hoy ya no lo oí, se fueron en silencio guiadas por las estrellas sin decir adiós, como se fue el calor del verano, las risas de los  niños jugueteando por las calles de los pueblos. Con su marcha nos anuncian la melancolía del otoño, el invierno crudo que se avecina, nos queda el recuerdo de otro verano más y la añoranza de una nueva primavera, que llegará de nuevo, y serán fieles a su cita anunciada de nuevo por estas pequeñas amigas de el cielo azul segoviano.
Que deprisa pasa el tiempo, y yo tonto de mi, pasándolo de día en día en vez de segundo a segundo.



Antonio nació ya con siete años, una cayada en su mano, unas alforjas colgadas de su hombro y veinte ovejas a su cargo, sus pantalones de pana con tantos agujeros como remiendos en ellos, su chaqueta, del difunto tío Julian, que un poco antes de enterrarle se la quitaron -A buen seguro a su sobrino Antonio le quitara más el frío -dijo su hermano al quitársela-. En el infierno el tío Julián no la necesitara- y con una manta de pelo y unas albarcas pasó su juventud por los campos junto a sus ovejas, la Carasucia, la Estreñia, la Lindera, la Faldera... todas tenían nombre y hasta algunas apellidos, la Estrecha Afligida, la Viciosa del Portillo... y es que todas tenían su personalidad o eso decía él.
Un pastor tenia que conocer su ganao hasta desollao. Y es que Antonio era un pastor de los de antes: los mejores brotes de hierba eran para sus ovejas, los manantiales más frescos y trasparentes también. Su vida dependía de las vidas de ellas, los compañeros de fatigas eran sus perros, el Rubio, inquieto como una comadreja, delgado como un silbido y vivo como ninguno, y a su otro compañero le llamaba el Dientes. -¿Pero como querías que le llamara? mírale, la verdad es que bien y mal mirao solo se le ven dientes y mal puestos-.


La vida de Antonio trascurría en la más anónima de las existencias, le gustaba subir a la colina Castillejos. A los pies de dicha colina discurría la autopista y como ensimismado se quedaba horas pensando al ver pasar tanto vehículo y cavilar historias. -Ahí va ese, vaya pedazo de coche, si nosotros tuviéramos ese y no el Cuatro Latas, a lo mejor hasta ligábamos, bueno yo, por que a ti, a pesar de lo feo que eres, no se te da mal. Mira Dientes ese es de Francia, lo pone en la lona, seguro, seguro, que no vuelve a casa en toda la semana y le estarán esperando, sus hijos y su mujer, tiene que ser duro eso de camionero, pero por otra parte fíjate de país en país, de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo y no nosotros que na más salimos que al pueblo de al lao y a la ciudad cuando nos ponemos muy malos. Dientes fíjate en ese que descapotable y que gachis lleva, tendrá más dinero que nosotros ¿o no? ¡Si yo tuviera dinero seguro que también tendría una gachis como esa! ¿Qué te parece  dientes, acaso no tengo razón? Entonces, ¿por que gruñes? Tenía que ser la Lindera mira donde va, que jodía oveja descarriá es solitaria como nosotros-.

Antigua tenada del pueblo abandonado de Villaveses

En su tenada, ni una pizca de argamasa, levantada con las piedras de los alrededores refugiaba su vida, las de sus ovejas y los perros, era su mundo, su universo. 
El conocía cada hierba, cada piedra, cada árbol, cada guarida de bicho del campo y, sobre todo, el tiempo en cada estación del año, apenas aprendió a leer, pero era un gran soñador, soñaba despierto con visitar ciudades donde la vida le fuera mas fácil, esto le fascinaba, conocer gente y sobre todo alguna chica con quien tener compañía y charlar. Anhelaba una chica que le diera compañía, que le esperara en casa a su vuelta, que su casa no fuera tan vacía como desde la muerte de sus padres, que su casa fuera hogar y que su perfume a mujer recorriera todos los rincones de su casa y de su alma. Necesitaba ser querido por alguien, reconocido su trabajo y esfuerzo y, porqué no, hijos, pero... ¿para qué? Llevar esa vida que llevaba él, por dios, ni al mejor enemigo. -Día a día el ganado necesita atenderle y dejas la vida y cuando te quieres dar cuenta tienes cuarenta años, y cuarenta años con el mismo y un único recuerdo-.  
Un cierto día, el Antonio pensó que le había llegado su momento, un cambio de vida, y muy de mañana, cogiendo la vereda, enfiló camino a Cantalejo, no si antes cuidar a su rebaño y llevar un poco de pan duro y las sobras de la cena de la noche anterior a sus perros, el Dientes y el Rubio.Fue a ver a su amigo Juan, otro pastor, al cual le propuso la venta de su rebaño, el Juan era un caprichoso y siempre envidió el ganado de Antonio, el trato llegó con sus más y sus menos, un apretón de manos y un trago de la bota, y el pastor Antonio dejó de ser pastor para ser Antonio, sus sueños se harían realidad, su vida comenzaba.

Refugio de la zona de Castroserracín


El día de su partida no fue fácil, esa mañana llegó Juan con un camión para cargar sus ovejas, dóciles, una a una, subieron por la rampa de carga del camión, sus amigos de fatigas, el Rubio y el Dientes, muy nerviosos ellos, no encontraban su lugar, eran parte del trato sin saberlo. Antonio con una cuerda les ató del cuello y se la cedió a su nuevo amo, sin mediar palabra volvió la espalda y se encaminó a su casa sin mirar atrás, no quería que los allí presentes le vieran llorar, su imagen para los demás  fue siempre de hombre rudo del campo, sabia muy bien que el campo impone sus normas y no perdona los errores, no es para simplezas. Sus perros si miraron como se alejaba, con esos ojos fieles a su amo, a su amigo, que solo ellos tienen.
Esa misma tarde, después de arreglar los demás asuntos económicos, con un buen fajo de billetes en la cartera y su mejores galas, emprendió su marcha en un autobús a la capital, Madrid. En el viaje, de apenas dos horas de trayecto, los campos fueron desapareciendo para dar paso a grandes naves industriales y a lo lejos ya divisaba esas grandes torres que como termiteros invadían un cielo ya no tan azul como su vista le tenía acostumbrado a ver. Encantado por la visión, no dejaba de chocarle todo que veía, coches y más coches, edificios y más edificios, pugnando todos por ser los más altos, gentes y mas gentes.

Refugio de pastores de la zona de las Hoces de Duratón


Antonio se sentía pletórico de esa visión, nada parecido a verlo por la televisión del bar. Un hostal encontró con algún que otro apuro, las gentes de ese lugar tenían prisa por todo, no respondían a sus preguntas buscando su alojamiento temporal. El era avispado, pero en su medio, -esto es caos -pensó, -pero ya me iré adaptando-. Su imagen de pueblerino le delataba a cada paso que daba, tranquilamente paseaba por ese enjambre que le parecían hormigas del campo, -cada una a su labor pero sin reparar -pensaba él -en lo que hacían. Esas miradas perdidas, esa soledad entre tantos, tampoco reparó él por donde caminaba, una calle, otra, otra más, era un bosque de edificios. Un señor bien plantao le salió a su encuentro, solo una simple pregunta -¿buscas algo?- -Por fin, después de unos días en este lugar alguien me dirige la palabra-, aunque él estaba acostumbrado a la soledad del campo, pero por necesidad claro, le extrañaba que la gente, siendo de la misma ciudad, no hablara entre ellos ni se saludaran, allá donde fueres haz lo que vieres. 
-Pues si, vengo del pueblo a conocer... 
-Pues yo tengo amigas a quien puedes conocer. ¿Como te llamas?
-Antonio y soy...
-Mira, esta es Lucia y aquella Lola. ¿Te gustan mis amigas?
Escueta charla para un romántico ávido de compañía y cariño, un submundo desconocido abre sus puertas ante él, donde se refugió abriendo su corazón a la primera chica que nombró a Antonio con ternura. Fue su primer beso, su primera visión de un cuerpo de mujer desnudo ante él, sus primeras caricias a los  pechos de mujer, su primer amor, su primer rencor, pues su primer amor duró tanto como sus ahorros de toda su vida.


Interior de uno de los refugios,les hacían ellos mismos y la puerta siempre dirigida contra
vientos y tormentas del lugar

Desahuciado, alcoholizado, arruinado como hombre, vagabundeó unos meses por esa tela de araña, de la que nunca creía que se desprendería. Aquella mañana despertó de una noche cualquiera en un banco cualquiera, de una borrachera más, ya daba todo lo mismo, vio que alguien le estaba mirando fijamente a sus ojos tan cerca que olía su aliento, esos ojos, esa mirada perdida. ¡No era más que los ojos de un perro, vagabundo como él y recordó y recordó su antigua vida en los ojos de ese perro a sus perros, el Rubio y el Dientes, y buscó y buscó junto a ese nuevo amigo de fatigas campo, cielo azul  y libertad.
Antonio recobró, no sin mucho esfuerzo, su antigua vida, una nueva piara de ovejas y, sobre todo y ante todo, a sus antiguos amigos el Rubio y el Dientes, ellos, siempre fieles, no le habían olvidado. En el primer reencuentro con ellos no refugió sus lagrimas al recobrarlos y sentir esos lametazos sinceros y sin rencores en su cara.
Acompañados por su nueva amiga que puso de nombre Esperanza, continúan por los campos segovianos en esa labor tan esclava y tan poco reconocida, y de nuevo, desde el alto de Castillejos:
-Mira Dientes lo que dice el transistor, dice que en el mundo tenemos tanta cantidad de agua como en su creación, tu que pareces inteligente ¿que opinas? -Y el Dientes levanta la cabeza y mira a Antonio con ojos de escuchar para seguidamente volver a dormitar sobre sus patas, -ya lo sabia yo que tu tampoco te lo creerías ¿Verdad ? ¿Y cuando dicen que todo era un volcán y todo era un fuego y no había ni mares? ¿Donde se metió el agua? A ver, Dientes ¿donde? -y el Dientes en un duerme vela no dice nada solo sueña.

¡Pero! ¿donde fuiste mi buen 
Antonio?

a conquistar doncellas por esas 
tierras de Madrid

caballero sin caballo y 

sin lacayo

pirata sin velero y sin botín

confundiste la luz de una 
farola 

con la luna llena de abril.




Con este pequeño relato quiero reconocer la labor de los pastores, esos sabios del campo, y de su ganado, y compartir esas medallas de figones y asadores segovianos con ellos, los verdaderos protagonistas de ese lechazo tan exquisito.  



Querida mamá,han pasado tan solo veinte días desde que nos despedimos y para mi es toda una eternidad por no poder abrazarte día a día como todas mañanas hacia al irme a la universidad,¡¡el tiempo es aquí tan gris !!,no he visto el sol desde que puse pies en este país ,las maletas aun siguen cerradas,no me siento en mi hogar,me faltas tu ,mis amigos del barrio,mis compañeros de universidad  a saber donde estarán,pero mamá,papá nunca ya volvió,no soy golondrina viajera mas bien paloma casera, y yo no se si lo podré soportar,si ya lo se,en casa ya no teníamos ni el derecho de llamarnos pobres ,hasta para ser pobre se necesita también dinero ,pero mamá quien nos ha robado nuestra felicidad?luchaste por un futuro para mi,dándome una formación en la universidad,yo veía tus manos agrietadas ,tus disimulos para no quejarte de tu espalda dolorida al llegar a casa,pero mama,tanto sacrificios tuyos y para esto,mama esta sociedad se olvidó de los humildes como nosotros.
No salté vallas repletas de alambres de espino y cuchillas afiladas como estiletes, pero estas duelen e hieren mas aún en lo mas profundo de mi corazón,pero mamá quien nos robó nuestra oportunidad,quien nuestra felicidad,quien me echo de mi hogar, de mi vida,quien me cambió a mi madre por una dama llamada soledad,me siento tan sola,tan defraudada del mundo que nos rodea,de ser humano tan egoísta,mamá te hecho tanto de menos,toda mi vida fuiste mi apoyo,mi empuje,mi tesón en esas asignaturas que se me trababan un poco y tu siempre...,estudia Maria,quiero que seas algo mas que una simple limpiadora como yo sometida a los caprichos de esos señoritos que tu decías,quiero que seas como ellos, con carrera Maria y mira mamá toda una carrera para un sueldo que dejo en este país casi en el alquiler y en comer,y lo que queda, te lo mandaré, pues se en la situación que te quedaste,toda una vida de trabajo y perdóname mamá, pero te chulearon en no hacerte ese contrato que te prometieron.
Escríbeme mamá y dame esas fuerzas para continuar y aunque no las necesito pues mi amor hacia ti me dará fuerzas para ello, pues sé que este dinero conseguido así nos recorta la felicidad pero podrás ya dejar de trabajar que ya  es hora a tus sesenta y siete tacos y vivir y cómprate esos vestidos y esos zapatos que siempre deseaste, pero mi educación era lo primero me decías, y te veía con ese uniforme eterno y con esos vestidos ya usados que te humillaban que te regalaba la señora donde trabajabas,pero mamá soy afortunada de tener una madre como tú,ya no solo me diste la vida,me la entregaste, y me diste algo mas que gracias a dios no se consigue con dinero,el amor,gracias mamá por ello.

Este era mi anuncio hace ya un año:

El próximo sábado, la Feria de la Cerveza Artesana de Sebúlcor, a sí reza la convocatoria, un buen día para celebrar el fin de la cosecha, el sábado sabadete o las vacaciones, bien ganadas, y olvidar todo esto que nos agobia y que no es por culpa nuestra, que nosotros ya cumplimos.
Celebrémoslo, disfrutémoslo, conozcamos a estos druidas y compartamos charla con una, dos, tres..., las que sea necesarias, para llegar a tener nuestro espíritu tranquilo junto con los que allí asistan, y es que dice un compadre mio que de vez en cuando la cuba debe de airearse, degustemos la labor de esos druidas, entre ellos Nacho y Silvia, los promotores de esta primera feria, y productores de la primera cerveza artesana segoviana, y, por qué no, conozcamos su filosofía basada en el veganismo, un estilo de vida basado en el respeto a los animales, que eso ya dice mucho de ellos, la belleza de la vida solo se encuentra en la vida.

Y YO, POBRE DE MI, NO PUDE ASISTIR A ESA 1ª EDICIÓN.
Pero esta 2ª no me la pierdo y bien prontito me presento para echar una mano


 
Son las ocho de la mañana, el día acaba de despertar, la tranquilidad en el campo de fútbol de Sebúlcor es total, ni las pesadas moscas en esta mañana del cinco de Julio han hecho su aparición, algún vehículo aparcado en los alrededores del evento ha sido dormitorio improvisado.


Nueve de la mañana, los druidas mas madrugadores comienzan a montar sus carpas y a bajar las  marmitas y sus brebajes, el día promete.




 
Una, otra y otra más, hasta un total de cerca de la treintena de cerveceros nos deleitarán con sus diferentes variedades de cervezas elaboradas artesanalmente en sus obradores de diferentes puntos del país... negras, tostadas, rubias... con sabores a orujo, a hiervas aromáticas,... diferentes malteadas, lúpulos, hasta donde la imaginación de estos maestros cerveceros tenga en sus sueños.


 
         
Ya son las once de la mañana, la logística está montada, los serpentines comienzan a enfriarse, los vasos de cristal llegaron (un acierto este de comprar cada uno su vaso), pero aún falta algo importante de la feria, los asistentes, hasta las doce no está prevista la inauguración.


POR FIN!! Ya son las doce, los grifos comienzan a soltar hábilmente la refrescante y espumosa cerveza en este día caluroso del mes de julio, los alquimistas la catan, quieren que esté todo en orden para no defraudar al más exquisito de los paladares.


Y la mañana comienza tranquilamente, con una charleta y refrescante cerveza entre amigos, es difícil no encontrar la más apropiada para nuestros paladares entre tanto cervecero y tanta variedad de sabores, hasta de trece sabores y graduaciones diferentes disponían algunos cerveceros, un lujo solo al alcance en estas ferias.


Las cervezas se suceden una tras otra, el día era propicio para compartirlas junto amigos y nuevos conocidos que quien sabe si un día serán amigos en nuevas ediciones. En esta imagen se encuentran dos de los maestros alquimistas segovianos (de izquierda a derecha), Mateo que regenta el obrador San Frutos en la capital segoviana junto a su hermano Adrián, Nacho de Sebúlcor, marca Veer, en el centro de la imagen un amigo de Nacho venido desde el Termitero (Madrid) para saludarle, y el amigo París, de Roa de Duero, otro alquimista, pero del vino, dueño de la bodega París de D.O. Ribera de Duero, desde aquí le mando un reto, una feria del vino, también les mando un saludo para todos.


La jornada continuo hasta bien entrada la noche, la mayor afluencia de visitantes llegó por la tarde, unas dos mil  personas pasaron por la feria, pero eso es una apreciación mía nada lógica pues me abandoné a los brebajes de estos alquimistas cerveceros que hicieron las delicias de mis pupilas gustativas, al buen rollo de todos los de este colectivo, cooperativistas, amables, atentos y muy buena gente, cosa que trasmitieron a todos los que allí asistimos, pues he de decir que el buen rollo se notaba al pasear de carpa en carpa sobre esa moqueta verde y tan limpia, un ejemplo a seguir.

¡FELICIDADES A TODOS!

Recorriendo estos pueblos segovianos una cosa que me divierte son las historias que me cuentan los lugareños, aquí recopilo algunas que recuerdo, pero he de decir que no es lo mismo cuando te las cuentan esos abueletes, gracias a todos por contármelas.

En aquel pueblo, bien conocido por mi, por la bella iglesia que posee, el cura ya se iba a jubilar y un diácono le echaba una mano en sus oficios, en tener apañada la iglesia y darse a conocer en el pueblo para cuando cogiera sus votos regentar esa parroquia, la verdad es que el cura le daba muchos consejos, pues llevar un pueblo por el buen camino era difícil empresa y necesitaba prepararle para cuando el se jubilara, cosa esta que ya estaba deseando.
Aquel día no tenían culto pero el cura, Don Pedro, que a si se llamaba, se aburría un poco en casa y decidió pasarse por la iglesia a ver que hacía Julián, el diacono, y distraerse un poco con él, la puerta de la sacristía estaba abierta y se dirigió hacia allí, desde el quicio de la puerta la escena que vio dentro le dejó perplejo, el diacono de pies se estaba intentando veneficiar a una feligresa que tumbada patas arriba sobre una mesita  necesitaba ya los beneficios de ese santo varón, cosa que este no acertaba pues la sotana se le caía una y otra vez, interponiéndose en tan agitada y embarazosa situación, por lo que Don Pedro intervino como buen consejero y recriminó a su discípulo: —con los dientes, Julián, sujeta la sotana con los dientes.

En otro cierto pueblo, que todos conocemos menos yo, me contó un señor viejecete (digo yo que será por la edad), que harto ya el cura de habladurías de los parroquianos, que decían que desde que llegó él al pueblo hace unos años los niños nacidos salían rubios y, que coño, que debían  ser del cura pues este era rubio y de buen porte, y que nunca se dio tal caso en el pueblo, por lo que el cura en el sermón les dijo: —queridos feligreses habiendo llegado hasta mis oídos ciertas blasfemias sobre mi persona, debo deciros que, hombre, yo no digo que alguno no sea mio, pero, hombre, todos, todos.

Aquel marido recriminaba a su señora —mujer, sabes que me está jodiendo ya que el cura pase tanto tiempo en nuestra casa sin estar yo, —a lo que su señora replicó—, más me jode a mí, ¡pero como es tu amigo!.

En un pueblo que no recuerdo su nombre, el cura que asistía a los fieles se puso muy malito, tan malito que perdió la consciencia, no la conciencia sino la consciencia, el ama llamó a una ambulancia e inmediatamente le llevaron a un gran hospital de la capital, cercano al pueblo donde residía. Estaba el hospital tan petado, que le instalaron de momento en la planta de maternidad, la urgencia del enfermo lo requería. La vida tiene sus circunstancias ajenas a nuestras voluntades y una mujer que allí estaba de parto murió, dejando a su retoño huérfano, los doctores presentes, no sabiendo que hacer y donde colocar al neonato, pensaron colocárselo al cura, a buen seguro no le faltaría de nada, eran tiempos difíciles y estuvieron todos los presentes de acuerdo.
El cura salió de su enfermedad y pasaron los años, en el pueblo, para el cura y el Hijo del Cura (por todos llamado), tantos años como 18, la mayoría de edad para explicar a su hijo su procedencia, —hijo, he de decirte que yo no soy tu padre. —a lo que el hijo le contestó—: pero padre eso ya lo sabia, —no, hijo, no, yo soy tu madre, tu padre es el cura del pueblo de al lado.

Una conversación en un pueblo, en un ágape, después de las confirmaciones- Pues yo soy labrador como mi padre, y su padre señor obispo ¿también fue obispo como usted?... huy perdone, no me he dado cuenta que los obispos no tienen padre.
  


Vivimos bajo el mismo cielo, respiramos la misma atmósfera, pisamos la misma tierra de este planeta, somos todos hijos de la misma madre naturaleza, pero parece ser que no todos son herederos de ella, no todos parecen hijos del creador, sea quien sea..

En estos últimos meses nos afligimos viendo tantas muertes de inmigrantes, pobrecitos, en otros nos escandalizamos viendo las imágenes que por el mundo recorren por diferentes medios de información, hoy fueron 500, la semana pasada 300, la otra otros tantos, los que lograron pasar a este lado de la valla, algunos del mundo civilizado se echaran las manos a la cabeza, por dios, ¿es que no pueden poner más control?, ¿las vallas más altas, más cuchillas y más afiladas para impedirlo? Y yo me digo o me pregunto ¿ existen vallas tan altas para esquivar el hambre, el sufrimiento, la muerte? En nuestra sociedad solo se reta a la muerte delante de un toro, conduciendo a 300 km por hora, etc.,etc., para enriquecernos o por simple placer, pero nunca por seguir vivos, somos indignos de autodefinirnos el mundo civilizado, debemos plantearnos una pregunta tal vez sencilla ¿saltaríamos la valla si nos encontráramos en su misma situación? Pero... ¿quien ha provocado esa situación? Desde siglos atrás, para  el mundo occidental, el tercer mundo fue simplemente esclavos con un salario de latigazos, para colonizar las tierras no descubiertas sino robadas a los indígenas americanos que esquilmaron, años atrás, han sido una herramienta utilizada por lideres y grandes empresarios para bajar los humos a la clase obrera occidental. Actualmente les sobramos casi todos, inmigrantes y no inmigrantes, la tecnología nos hace a casi todos prescindibles, sigue siendo una sociedad ambiciosa hasta nuestros días, no evolucionamos nada socialmente y menos aún "las altas clases sociales", millonarios, grandes especuladores del planeta, les desheredan de sus tierras de cultivo, para crear grandes latifundios monocultivo y no para alimentación sino para transformarlo en energías para sus grandes vehículos, esquilman las costas de sus mares, arrasando con su sustento del día a día, pescas no selectivas de grandes barcos factoría, invierten grandes fortunas para robarles sus tesoros encerrados bajo su subsuelo, y todo por lucir una piedra en sus manos, dejando la tierra ya no solo desértica sino contaminada por siglos, les robaron lo que fueron sus hogares y su único recurso de vivir y alimentarse, ahora son cotos de caza de este mundo civilizado para millonarios y monarcas por el simple hecho de tener un trofeo y vanagloriarse de tener colgados los cuernos mas grandes, crearon guerras tribales y les dieron armas tan caras como el valor de la prospección de un pozo para calmar su sed, la de sus hijos y las de sus tierras de cultivo para asentarse en el poder.
Esta es una sociedad  hipócrita, enferma de un mal cáncer de ambición y lo peor sin tratamiento adecuado.
Vuelvo a repetir esa pregunta antes no contestada ¿saltaríamos la valla si nos encontráramos en su misma situación?




Tarde preciosa, esta de marzo, el invierno nos da una tregua, la primavera un anticipo y yo me encamino río arriba. Veo que el amigo Duratón vuelve a su cauce, solo fue por unos días un poco mas atrevido de lo que habitualmente nos tiene acostumbrados, pero nos deja su rastro por donde pasó con esa furia, o ¿debería decir enfado? Unos días de riada como para espulgarse de las pulgas que molestaban, no hace más que amontonarlas a lo largo de su cauce y fuera de él, se nota su enfado. No es para menos, está un poco abandonado, olvidado... los plantones de chopo no se cuidan, no hay cortas ni siquiera selectivas y los árboles envejecen y se vuelven débiles y él recupera de vez en cuando los que fueron sus dominios.
El río Duratón fue un río amigo, entrañable, familiar, para todos los vecinos de los pueblos ribereños, los chiringuitos el Canto del Hornillo, debajo del puente de Villaseca eran  lugares frecuentados por los chavales en verano, pequeños rincones llenos de vida, de risas, de chapoteos, de primeras brazadas aprendiendo a nadar, primeras aguadillas a la chica que te gustaba, de miradas furtivas a la sensualidad, primeros ligoteos y hasta algún beso no robado sino permitido, escondidos tras algún matorral y como testigo mudo y aliado siempre nuestro amigo Duratón.
Hoy me he sentido triste viendo todo este desaguisado, amontonamientos de árboles, ya cortados por la gestión del parque, en su mayoría, y no retirados, esparcidos, sin orden ni concierto, por lo que fueron praderas repletas de mariposas y flores, hoy zarzales impenetrables, o por senderos donde  pasear y escuchar las  notas del susurro del agua o el silencio de su cauce tranquilo y sosegado, que son ahora intransitables.
Ahora admiro la labor del pastoreo, del aprovechamiento de las riveras de los ríos, siempre, eso si, con equilibrio y raciocinio. Durante siglos la simbiosis hombre naturaleza nos dejó un legado, hoy rechazo gestiones de la naturaleza dirigidas detrás de una mesa de oficina, donde algunos me pregunto si distinguen un ciruelo de una encina.
Los amontonamientos de madera, la intensa maleza, zarzales sin control, en invierno no son más que desidia y una mala imagen, tal vez no más, en verano serán no el detonante, pero si el mejor propagador de un incendio.
No quiero ni pensarlo, por dios, pongamos los medios para que esto sea evitable. Las instituciones se apropiaron del lugar y de su gerencia, prohibiciones, permisos, denuncias, rehabilitación de hábitat (hoy son solo mallas verdes), reconocimientos "Q" de calidad y contadores de visitantes y buitres. ¿Solamente eso?, ¿y el mantenimiento?, ¿lo hacen los cargos directivos? Esos grandes sueldos no, el mantenimiento lo hacían los que despidieron hace años, a los que prometieron un empleo (cuando se declaró parque natural), una vida en el mundo rural, cuidando a su amigo Duratón, porque ellos si eran amigos del río Duratón, ellos le mimaban, consideraban que era muy suyo, pero sus sueldos, y con ello el cuidado que merece el río, se los llevaron los cargos directivos, y mi amigo Duratón sin los cuidados que merece.
Quiero a mi amigo Duratón, al igual que muchos de los habitantes de los pueblos ribereños y no ribereños, por eso pido conciencia de lo que está en juego, que no es dinero, no son visitas, no son "Qs" de calidad, no son más señales prohibitivas, simplemente AMOR A LA NATURALEZA.





Son como pequeñas notas de una melodía,juntas la mejor sinfonía que se nos ofrece a quien sabe escucharla

 Esencias de la tierra que se encierran en el recipiente jamas soñado por perfumistas
 Humildes, sin nombre para los mas profanos,la humildad no necesita  nombre,solamente admiración

 Cada pétalo un verso,cada flor una poesía,
 Gama de colores infinitas ,envidia de las paletas de los mas afamados pintores,

 Interiores llenas de vida,delicadas,efímeras,pero eternas    



 Formas dulces en su factura,a veces belleza extravagante,composiciones dignas del mejor artista nunca igualado
por los mejores escultores.






 Son simplemente,recuerdos de un  paraíso perdido.  










                     

                                                                                                                                                     






           



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